sábado, 24 de junio de 2017

KAVANARU TEI PUN (Parte II)




Carretera de tierra a Kavanayen con angostos puentes de madera sobre ríos sabaneros

TERCERA JORNADA
De Los Rápidos de Kamoiran a Kavanayen, jueves 14/06/2007

Las habitaciones del parador turístico son confortables, con baño incorporado y agua caliente, cómodos colchones, sábanas y cobijas limpias y suficientes para un ambiente frio, en condiciones excelentes en cuanto a limpieza y sanidad ambiental, todo lo cual, permitió que amaneciéramos en excelentes condiciones físicas y de muy buen ánimo. Para recuperar la oportunidad perdida la noche anterior en tomar y reconocer el lugar, no dudé ni un momento para aprovechar los primeros rayos solares del nuevo día y reconocer el río con sus abundantes saltos al fondo de las instalaciones. Realmente es un lugar ideal para aprovecharlo por más tiempo con posibilidades de cortas excursiones y excelentes pozos para bañarse.
Como ya se había hecho habitual, inyecté a Luis su insulina, empacamos, nos desayunamos, llenamos el tanque de gasolina, y a las 7:33 a.m. estábamos partiendo de regreso por donde habíamos llegado buscando la entrada a Kavanayen. Los primeros 300 metros son asfaltados porque conducen a una pista aérea, a partir de donde la carretera es totalmente de tierra, con profundas grietas en algunos lugares, dos o tres puentes de madera y de una sola vía, y una distancia de recorrido de 72 Km que hicimos en 2 horas y 10 minutos. De inmediato todos nos dimos cuenta de la buena decisión que habíamos tomado al no entrar de noche, con lluvia y una vía de tierra muy encharcada.
Dejamos la pista asfaltada del aeropuerto de Luepa a las 7:52 a.m. y empezamos la tortuosa carretera muy fangosa, y a pesar de la poca velocidad a que veníamos, el vehículo se deslizó en varias oprtunidades como si se fuera a encunetar en profundos surcos al borde, lo que todo fue contrarrestado por las pericias de Bosco al volante. Pasamos varios puentecitos de madera sumamente estrechos, con respetable profundidad, y en esta oprtunidad, muy caudalosos.

Llegamos a la Estación Experimental de Parupa a las 8:41 a.m., por la entrada hacia el río y salto del Aponwao e Irobibo a las 8:58 a.m., por la entrada a Chivaton y Karway (o Makukunate) a las 9:23 a.m., por el parador turístico en construcción a las 9:33 a.m., y seguidamente, por una linda montañita sabanera, por la casa de las HH franciscanas, y finalmente, por un sitio donde se divisa el Mantopai a las 9:48 a.m., cuando el cielo está despejado, lo que ni remotamente podía ocurrir ese día. Bosco decía que siempre había entrado con cielo totalmente despejado y tepuyes visibles, pero por las malas intenciones de sus acompañantes en este viaje las maravillas de estas extensas sabanas se negaban a ser vistas. Finalmente alcanzamos la ansiosa meta de Kavanayen a las 10:00 a,m.


Misión de Kavanayen: patio interno HH Franciscanas ++++ Pasillo interno ++++  Patio interno PP Franciscanos


Para quien entra por primera vez a esta inmensa mesa natural, le impactan las construcciones rigurosamente armoniosas, construídas todas con la misma técnica a base de piedras rectanguales y grises. Todas o casi todas con techos de zinc de dos caídas de agua. La mayoría de ellas tienen un amplio porche lateral a todo lo largo de la casa con muros bajos, columnas y arcos que dan una sensación de tranquilidad y paz monacal. Como si todo esto fuera poco, el entorno de las casa siempre tiene abundante vegetación y flores decorativas propias de la zona, y las cercas o muros divisorios entre las casas no existen, todo lo cual, garantiza máxima seguridad y un óptimo e ideal habitat. De igual manera que en la Colonia Tovar donde se siente el ambiente alemán de la Selva Negra, en Kavanayen se refleja una réplica de la aldea rural y tranquila de España.
Entramos directamente al gran patio central del ala de la Misión destinada a los padres capuchinos, y realmente, se manifestaba en el ambiente un tanto de preocupación ya que nos esperaban en la noche anterior, pero por lo comentado anteriormente, no habíamos podido llegar hasta este preciso momento que lo estábamos haciendo. El Hno. José Manuel y uno de sus aspirantes nos recibieron con suma cordialidad y hospitalidad, dándonos una calurosa bienvenida, alegrándose de despejar las preocupaciones que tenían hasta ese momento, e indicándonos de una vez que nos habían asignado la habitación Nº 7 en la planta baja, que da hacia el pasillo columnado y al patio, y que tenía pegado a la puerta un papel escrito a mano que decía “Reservado para el Prof. Bosco, BIENVENIDO”. De inmediato, sin mayores dificultades porque el vehículo se había estacionado por pura casualidad frente a la habitación, bajamos las valijas y las acomodamos en la habitación que tiene 5 camas, una mesa de escritorio, 3 mesitas de noche, con su baño incorporado, agua caliente, protectores de mosquitos en las ventanas y limpias sábanas y colchones. Por su parte, Magdyell se instalaba en la sección de las HH franciscanas al lado opuesto, en la segunda planta, en una inmensa habitación para ella sola.
En vista de que el viaje de hoy había sido muy corto en relación al de los días anteriores, tuvimos el suficiente entusiasmo para reconocer el lugar, mientas Bosco iniciaba sus contactos con el P. Jesús y la Hna. Zaida para planificar su trabajo en los siguientes días. Conocimos la Iglesia, sin detallarla en este primer momento, como así mismo, la pequeña tienda de artesanía administrada por el Hno. José Manuel, quien nos explicó muy

Vistas de la fachada de la Misión desde la plaza.

detalladamente la procedencia y ténicas de elaboración de todo aquel material existente en el recinto, en su mayoría, integrado por collares y brazaletes de los pemones y kariñas, destacándose en centro de la salita los tejidos de chinchorro multicolores de los warao del Delta del Orinoco, y adicionalmente a todo ello, un lote representativo de libros, folletos y revistas de la Orden Menor de los Franciscanos Capuchinos en Venezuela.

A partir de este momento el recorrido de reconocimiento del recinto de la Misión lo continuamos haciendo solos Magdyell, Luis y mi persona. Se trata de un edificio completamente rectangular que constituye la edificación más vistosa de toda la comunidad, sub dividido a sus vez en otros dos rectángulos separados entre sí a la mitad por la Iglesia de Santa Teresita del Niño Jesús. La fachada frontal da hacia la inmensa plaza pública de la comunidad sin estatua, con inmensos árboles y una cancha de futbolito. Por las noches la vista de esta plaza desde la Misión da la impresión que los claros del piso cubiertos por la blanca arena característica de lugar, destacados entre los oscuros árboles opacados por la neblina estuvieran cubiertos de nieve. Al fondo en el horizonte, se tiene una espléndida vista del Sororopan-Tepuy, del Ptarí-Tepuy (budare) y otras siluetas de serranías.
El ala este está reservada para los padres capuchinos, al tanto que la del oeste esta ocupada por las HH Religiosas Franciscanas Hijas del Corazón de Jesús. Cada una de estas secciones cuenta con su gran patio interno, con acceso peatonal independiente uno del otro en la fachada del edificio y acceso vehicular también independientes entre sí. Los dos patios internos estan completamente rodeados por los pasillos con columnas y arcadas  circulares típicas de las construcciones monacales. El patio de las religiosas tiene forma y tamaño de una plaza pública típica de nuestros pueblos pequeños venezolanos, con jardinería, caminería, y al centro, el busto de la Virgen María. Por su parte, el patio interno del ala de los padres está formado por un piso vegetal en toda su extensión, con algún pequeño sector de plantas ornamentales y de cultivo de tubérculos y verduras. Toda la construcción del edificio es de piedras grises y rectangulares, de dos plantas, con el piso de cemento en la planta baja, y piso de madera en la planta alta, lo que permite oir en la planta baja los pasos de los transeuntes en la planta de arriba. Los techos son todos de zinc con dos corrientes de agua. Vista la fachada de la Misión desde la plaza que esta a su frente, se notan con destacada claridad las dos secciones descritas, completamente simétricas entre sí, con sus anchos zaguanes de entrada, sus ventanas y sendos balcones de madera, divididas


Taller de carpintería en la Misión de Kavanayen.

ambas secciones por la Iglesia en todo el centro, sobresaliente por su mayor altura y la presencia de una Cruz en su cúspide central.
Continuando con el recorrido para satisfacer nuestra curiosidad, admiración y respeto ante tan impresionante obra en el ala de los padres, conocimos una cooperativa de consumo que funciona en el ángulo noreste del edificio, y que constituye el centro de mayor abastecimiento de víveres de la comunidad. En el medio de este pasillo norte se encuentra el amplio zaguán de acceso a la Misión, frente a la plaza, con dos teléfonos públicos al servicio de toda la comunidad.
En el lado este, al lado del porton de entrada vehicular opera muy activamente un taller de carpintería para el propio consumo y para adiestramiento. El pemón carpintero es todo un profesional que para esos momentos se estaba dedicando a construir un gran lote de camas para sustituir las existentes en las distintas habitaciones. Me llamó mucho la atención un magnífico busto esculpido de madera tallada y colocado como cachivache en uno de los mesones repletos de herramientas e implementos propios del taller.
Por el lado sur está el pasillo con acceso a las oficinas, salas de estar y habitaciones de los dos padres capuchinos, párroco y maestro de postulantes, respectvamente. Contúguamente en esta misma ala se encuentran el área de cocina y comedor de los capuchios.
Todo el lado oeste limita directamente con la pared de la Iglesia, a la cual se puede entrar por una pequeña puerta lateral.
El extremo occidental del gran edificio de la Misión está reservado para las HH franciscnas capuchinas, mantiene la misma estructura del resto del edificio. En la planta baja funciona la primaria del colegio. En la planta alta se encuentran las habitaciones, sala de estar, capilla íntima y salas de estudio de las hermanas, aspirantes e internas (20 niñas). Para hacer honor a la estricta armonía de la edificación, también tiene su amplio balcón que da hacia la plaza, su ancho zaguán de acceso peatonal también frente a la plaza, y la pequña puerta de acceso a la Iglesia. Por el lado sur se hayan los servicios de lavandería, acceso vehicular y los de cocina y comedores anexados e idependientes al comedor de los padres.
También hicimos un recorrido Magdyell y yo, porque Luis ya se había cansado y se hallaba recluido en la habitación, por las instalaciones públicas de la comunidad de Kavanayen. El ambulatorio funciona al extremo este, frente a la Misión, una vez traspasada la plaza. Dos auxiliares de enfermería nos guiaron por todas sus instalaciones: sala de espera con suficientes asientos y carteleras informativas, salas de consulta y observación, consultorio de odontología, consultorio de ginecología, pequeña farmacia, y area residencial de médico

Kavanayen: Cooperativa de turismo    ++++    Ambulatorio    ++++     Infocentro.

totalmente equipada con dormitorio y baño incorporado, sala de lectura, cocina y comedor. Todo el recinto del ambulatorio se mantienen en perfectas condiciones físicas e higiénicas, con un pequeño estacionamiento para la unidad de ambulancia, también en buen estado. Lamentablemente desde hace tiempo no cuentan con médico, sino con dos enfermeras.
Recorrimos el centro de infocentro muy bien dotado con sus 10 o 12 computadoras y un pequeño cubículo para el técnico administrador. En el mismo local funciona la “Cooperativa de Turismo Pemón Emasensen II R.L.”, dotados de 2 computadoreas para la administración de sus operaciones. Con mucha propiedad estoy en capacidad de manifestar que esta cooperativa funciona en óptimas condiciones, con excelentes bases de una eficiente educación cooperativa y verdadera democracia interna [1].
La Iglesia conforma el centro de la respetuosa e imponente edificación de la Misión, pero de la misma forma, constituye el centro de la vida espiritual de todos sus residentes tanto religiosos y religiosas como laicos. Consta de la nave central y sus dos naves laterales. Un maravilloso retablo a base de madera asienta la presencia del Santísimo y de las imágenes de advocación en el altar mayor, con su sacristia al lado y un pequeño oratorio reservado y protegido por regilla de madera. El coro es un verdadero balcón a todo lo ancho de la nave central, encima del cual, están las campanas que invitan con sus toques a los oficios sagrados. Cuenta con un piso de madera, techo de zinc cubierto por debajo con chapas de madera y las paredes de piedra. En cada una de las naves laterales se encuentran las lápidas de los misioneros pioneros de la Misión y allí mismo sepultados: Mons. Mariano Gutierrez Salazar y el Padre Fray Cesáreo de Armellada [2].
Acompañados por un grupo de internas del colegio, Magdyell y mi persona recorrimos los alrededores del edificio administrativo de la CVG y de la casa presidencial, como así

Kavanayen: Casa de usos múltiples      ++++    Calle principal    ++++     Casa tipo.

mismo, las instalaciones de los tremendos laboratorios de la secundaria de la Escuela Técnica Artesanal de Kavanayen (E.T.A.K.). Es de hacerse recordar que toda edificación que se realice en Kavanayen debe contar con el permiso del capitan de los pemones, que deben mantenerse las técnicas de construcción en toda la población para no romper la armonía existente. No existen autoridades civiles porque la misma comunidad rige sus propios destinos liderizados por su capitán. No se registran hechos delictivos, se repeta ejemplarmente la propiedad privada. Ni las casas ni los conucos están cercados. Los pemones caminan mucho, pasan por conucos con abundantes productos agrícolas, pero para ellos, el derecho a la propiedad privada es algo sagrado, e incluso con hambre, se la respeta.
Cuando muy esporádicamente hay conflictos se acude a los padres de la Misión, y en casos más fuertes, a las autoridades civiles o militares del estado. Personalmente me impresionó mucho cómo han logrado casi un perfecto equilibrio entre el socialismo y la actividad privada. En efecto, todo lo que es ambiente es de la comunidad, pero todo aquello que una familia explote para su provecho personal se respeta con un tratamiento de algo muy sagrado que nadie se atreve a transgredir, lo que se refleja en ciertas diferencias sociales de aquellos que han surgido más que otros. Las actividades privadas en función de terceros que logré ver son las siguientes: transporte público, bodegas, restaurant, explotación de canteras para la extracción de las piedras con las cuales se realizan las edificaciones. Y las actividades privadas para el autoconsumo: extracción de maderas, producción agrícola, caza y pesca. Las dos actividades cooperativas: la de consumo y la de turismo.
La cortesía, los buenos modales, la limpieza tanto personal como de las calles y el saludo amable dan la impresión de un mundo ageno al que vivimos y estamos acostumbrados en nuestras grandes “ciudades civilizadas”.


Kavanayen: Iglesia de Sta. Teresita      ++++    Niña pemona    ++++     Vista desde el balcón de la Misión.


Isamiento del Pabellón Nacional         ++++               Taller en la granja San Isidro    ++++          Granja-escuela San Isidro.



CUARTA JORNADA

Kavanayen, viernes 15/06/2007

El primer día que amanecíamos en la Misión de Kavanayen era considerado muy especial porque según el calendario del santoral eclesiástico coincidía con la festividad del Sagrado Corazón de Jesus, onomástico de la Congregación Religiosa Hijas Franciscanas del Sagrado Corazón de Jesús que regentan el Colegio de la Misión y viven su vocación misionera en la misma comunidad [3]. Como de costumbre, frente a la fachada del ala de las hermanas, donde funciona el colegio, se isó la bandera nacional, con todo el estudiantado en formación. Es particularmente notorio el tono con el cual cantan las notas del himno. Da la impresión que fuera un arreglo distinto, pero en realidad es la uniformidad, la suavidad y el respeto que imprimen al canto, lo que permite oirse las notas totalmente distintas como estamos acostumbrados a oirlas. Seguidamente se continuó con la celebración de la Santa Misa solemne, con una masiva asistencia de estudiantes y feligreses en general. Ese día no hubo clases, y en su lugar, todos se dedicaron a prepararse y ensayar los actos para el día del padre a celebrarse el próximo domingo.
Una vez bien desayunados salimos Bosco, Pablo, Luis y mi persona hacia el conuco de la E.T.A.K. en San Isidro. Pablo es uno de los tantos estudiantes pemones del colegio que constantemente estan apoyando voluntaria y alegremente como guias o simples acompañantes a los padres y a las misioneras. En carro el trayecto se hace en un 15 minutos, divisándose sin dificultad la represa y el característico paisaje natural de la sabana. La granja esta administrada directamente por la E.T.A.K., y en ella se está ejecutando un proyecto experimental mediante el cual los alumnos del último año de bachillerato se instalan durante 3 meses en las instalaciones de la granja, cultivando por grupos distintos tipos de especies agrícolas propias de la región, desde la preparación del terreno hasta la coseña, recolección, autoconsumo y/o su comercialización. La granja esta dotada de dos espaciosas churuatas que sirven de dormitorio por separado para varones y hembras, con pasillos techados para las actividades comunes de docencia, cocina y comidas, terrenos


El fraternal ambiente y la narración de anécdotas pintorescas conformaban el extraordinario ambiente en las comidas.

espaciosos para el cultivo, un préstamo de agua, pequeña planta eléctrica y las herramientas requeridas. El equipo de apoyo está integrado por profesores, más una pareja de entre los representantes de los alumnos que se van turnando por semana. Los fines de semana el alumnado se traslada a sus hogares de origen, siendo trasladados siempre por una camioneta propiedad de la comunidad estudiantil. A nivel de escuelas técnicas este experimento que se realiza en Kavanayen es raro en el país, por no decir único, supone una gran y eficiente organización comunitaria, ha sido objeto y fuente para el desarrollo de la tesis de grado de la Hna. Zaida [4], y lo que es muy importante, se  trata de un proyecto sustentable y autofinanciado.
Mientras Bosco dictaba su taller a los alumnos pasantes en la granja de San Isidro, Pablo, Luis, el pequeño hijo de la pareja de guardia durante esa semana, y mi persona fuimos a una pequeña laguna natural con la intención de pescar, usando de carnada las ancas de una pequeña ranita, pero nisiquiera ningún pez mordió el anzuelo durante el buen rato que estuvimos allí, motivo de chanza burlona, más tarde, de parte de Bosco. A las 11:30 a.m. suspendió Bosco su taller de “interpretación de lectura”, en vista de que teníamos el compromiso de un almuerzo especial que habían organizado con mucho entusiasmo la Hna. Zaida, las aspirantes y las internas del Colegio con motivo del día del Corazón de Jesús.
Al llegar ya nos estaban esperando en el comedor de las internas con una ambientación especial, donde las mesas formada en forma de U estaban adornadas con pequeños ramitos florales seleccionados de los jardines, con una pequeña tarjetica en cada puesto que decía: “Jesús mío, dame tu corazón para amarte (Madre Isabel), Kavanayen 15 de junio de 2007”, y como algo muy extraordinario en la comunidad, una cervecita en cada puesto y dos botellas de buen vino argentino de manzana. La asistencia fue presidida por el párroco, P. Jorge, por el maestro de postulantes, P. Jesús, por la Hna. Zaida, por Fray José Manuel y por la Hna. María del Carmen [5], con la asistencia de todos los postulantes y aspirantes de la Misión, y nostros cuatro, los huéspedes de ese día. Una alegría contagiante, un entusiasmo vivificante, un calor y fraternal ambiente, y la narración de anécdotas

Misión de Kavanayen:      Biblioteca     ++++    La sobrina con sus panas internas    ++++     Sala de estar o de lectura.

pintorescas ocurridas en la vida cotidiana de la Misión, conformaban el extraordinario contorno de los ricos platos preparados con mucho esmero por las hermanas, aspirantes e internas de la comunidad. Después del postre Luis cruzó de un extremo al otro, desde donde ocupaba su lugar, a fin de solicitar en voz alta e inteligible un vaso de agua para tomarse unas pastillas analgésicas que le calmaran sus fuertes dolores producto de su diábetes.
Una vez finalizado tan espléndido almuerzo por la celebración del día de las hermanas, Bosco regresó solo a San Isidro con la intención de continuar su taller. A partir de ese momento los pasillos quedaron desolados porque la mayoría se refugió en sus aposentos para una merecida siestecita.
Aproveché este momento de silencio y tranquilidad para subir al segundo piso del ala de los misioneros, donde los postulantes, turnándose siempre uno en uno, me sirvieron de guia y de apoyo. Hice un recorrido por el pasillo central y los espacios comunes transitando con el mayor cuidado posible de no pisar fuerte, puesto que escaleras y pisos son de madera, y las pisadas se resaltan en un ambiente silencioso, cerrado y con paredes de piedra. Cuentan con una espléndida capilla íntima, donde mantienen el Santísimo en un Sagrario de madera, con la forma a escala de una churuata. En el piso, sobre una pequeña alfombra tejida, reposa la imagen del Niño Jesús en un chinchorrito, también a escala. La capilla invita de por sí al recogimiento y a la oración personal. Al final del pasillo se encuentra la sala de lectura y entretenimiento de los postulantes, muy amplia, con balcón hacia la plaza, con estantes de libros, pantalla de televisión, equipo de dvd, muchas cintas de película, mesas, asientos, y algunos juegos de mesa, que conforman un sitio muy adecuado para el trabajo o la diversión, de acuerdo a lo que se disponga para ese momento. En una de las habitaciones cercanas a la pequeña capillita privada funciona una excelente biblioteca especializada en espiritualidad y en pastoral misionera, cuyos estantes de madera cubren todas las paredes desde el piso hasta el techo, con la sola excepción de la puerta y de las dos ventanas del recinto. Cuenta con un rico repertorio de la labor misionera de los franciscanos desde la época de la colonia hasta nuestros días, todo lo cual,  conforma una singular referencia bibliográfica sobre la vida, costumbres, mitos, leyendas, literatura de los pemones y otras etnias, hechos e hitos sobresalientes tanto de los misioneros como de los indígenas. Adrián Setien en su obra titulada “Historia Capuchina en Venezuela” afirma que “se ha podido afirmar que el pueblo guarao es el pueblo indígena de América cuya cultura cuenta con mayor número de publicaciones. Algo parecido puede decirse del pemón”. Orientado por el

Vistas de la represa de Kavanayen:   Excursionistas    ++++    Represa y el Sororopan    ++++     Aliviadero.

postulante de turno, seleccioné 5 o 6 libros y me instalé en la sala de lectura para recopilar notas en mi pequeño diario del viaje. A parit de ese momento, todos los ratos libres que me quedaron en la corta estadía en la Misión, los destiné a dicha labor.



[1] Esta cooperativa se contacta por el teléfono 0286 9634585 y/o por correo electrónico: Salvador Peña, Ricardo Chani, Humberto Chani y Mariana: turismopemon@yahoo.com o en la propia oficina que funciona en Kavanayen.
Tienen 4 planes básicos de excursiones guiadas, ponen a disposición de los turistas guias pemones y trabajan en perfecta coordinación con las comunidades indígenas a donde deben pernoctar o usar sus embarcaciones. En temporada alta tienen mucho trabajo con turistas extranjeros. Los venezolanos casi no usan sus servicios.
[2] Mons. Mariano Gutierrez Salazar fue III Vicario Apostólico del Caroní. Nació en Villacidayo el 14/06/1915. Académico de la Lengua y de la Historia, capítulo venezolano, falleció el 09/10/1995. Fray Cesñareo de Armellada nació el 01/02/1908, fundador del Centro Misionero de Kavanayen, también Académico de la Lengua e Historia, muerto en Caracas el 09/10/1996.
[3] La orden religiosa Hijas Franciscanas del Sagrado Corazón de Jesús fue fundada por  la Madre Isabel Lagrange y el Padre Calixto González, pertenecientes a la Tercera Orden Franciscana Regular, el 04 de Octubre de 1890 en Caracas, donde funciona su casa madre, en la Av. Baralt Nº 1707 .
[4] La Hna. Zaida actualmente está designada como misionera en la Misión de Kavanayen por su Congregagión HFCJ, y simultáneamente, se ha venido dedicando a cursar sus estudios de Educación en la especialidad de Dificultades de Aprendizaje en la UNA.
[5] La superiora de la comunidad de las HFCJ, Hna Deisy estaba para ese momento fuera en visita a la zona educativa y en diligencias relacionadas con la comunidad, principalmente aprovisionamiento de víveres y enseres livianos.








miércoles, 21 de junio de 2017

KAVANARU TEI PUN (Parte I)




(Gallito de las rocas en los cerros)

En el día que se cumplían 45 años ( 12/06/1962  -  12/062007) de la creación del Parque Nacional de Canaima, salíamos desde Ciudad Alianza con la intención de llegar a la Gran Sabana, Bosco, Magdyell, Luis y mi perosona en el automóvil de Bosco marca chevrolet, modelo Gran Vitara, placa AGE 46E, de color azul marino, 5 puestos, aire acondicionado, ambiente musical y tracción en las 4 ruedas. El estrecho maletero del carro iba repleto porque, además de nuestros equipajes, Bosco suele ir cargado de múltiples provisiones para las misiones religiosas.
Y en el día que se cumplían 64 años ( 24/06/1943  -  24/062007) de haberse declarado la instalación del Centro Misional de Kavanayén, Bosco, Magdyell, Luis y mi perosona estábamos finalizando este memorable recorrido por la Gran Sabana, gracias a la gentil y apreciada invitación de Bosco, al arribar a mi residencia en Ciudad Alianza, aproximadamente a las 8:58 p.m. con un cálido recibimiento de parte Pino, Mary, Gracy, Dany y Gaby.
A principios del mes de Junio del 2007 Bosco Colina conrversaba por teléfono con Pino y le informaba que estaba preparando una corta gira por la Gran Sabana con la intención de que le acompañaran Tio Samuel y Juan Pablo. Lamentablemente Tio Samuel sufría para esos momentos de fuertes dolores en una pierna causados por desgaste óseo en la cabeza del fémur, por lo que estuvo recluido unos dos o tres días en la enfermería del Colegio San Ignacio de Loyola en Caracas. Moviendo sus piezas de ajedrez via telefónica desde Mérida, Bosco terminó por formar su equipo de acompañantes con Luis Eizaga, Magdyell, quien por cierto, acababa de defender exictosamente su tesis de grado para optar al título de Ingeniero Civil en la Universidad Experimental Francisco de Miranda en Coro, y mi persona.
Este es el corto relato de tan agradable gira que tiene su título en lenguaje pemón como un testimonio de respeto y admiración por una etnia de la rama de los caribes asentada desde tiempos remotos en las grandes sabanas del maciso guayanés. Esta etnia pemona no se la puede catalogar estrictamente como venezolana, porque abarca pobladores asentados en Venezuela, Brasil y Guyana, y entre ellos no existen barreras de nacionalidades, sino por el contrario, se consideran un solo pueblo con una misma sangre, sentir, hábitos, tradiciones, mitos y lenguaje  [1]. Gran parte de la información recopilada en esta crónica fue producto de conversaciones con miembros de la cominidad de Kavanayen y breves consultas sin orden en la biblioteca del postulantado, sin pretender una investigación rigurosamente científica, sino simplemente satisfacer una curiosidad personal en torno a los misioneros, su obra y el establecimiento de la Misión de Kavanayen, todo lo cual lo pude realizar gracias a la autorización del P. Fray Jesús García O.F.M., maestro de postulantes y al oportuno y valioso apoyo de varios postulantes. [2] En la Misión de Kavanayen opera el postulantado de la Orden Franciscana Menor presente en la Provincia de Venezuela.
La descripción del viaje está acompañada por muchas imágenes que se van indicando en el mismo texto con su respectivo título referido a una ciudad o lugar geográfico, que a su vez, puede contener varias fotos enumeradas. Las fotos no se editan en el texto, sino en un documento distinto pero anexo a la presente crónica del viaje.
El recuento se irá dividiendo en jornadas diarias, conforme al desarrollo cronológico del turf que se inició en Ciudad Alianza el día martes 12 de junio de 2007 a las 6:38 a.m. y finalizó el día domingo 24 de junio de 2007 a las 8:58 también en Ciudad Alianza, fechas estas, muy estrechamente relacionadas con la cronología descrita y que dan origen a extrañas coincidencias de la vida.


PRIMERA JORNADA
De Ciudad Alianza a Ciudad Bolñívar, martes 12/06/2007

Este día Bosco provenía de San Felipe, y en los días inmediatamente anteriores, de Mérida, y Barquisimeto. Magdyell, por su parte, había partido desde Coro para llegar en la víspera de la partida a Ciudad Alianza, y había amanecido trasnochada “y trasquilada” porque en la noche de su llegada se había ido al casino Majestic de Valencia con sus primas Mary, Gracy y Mary Francys.
Salimos a las 6:38 a.m., y una vez pasado el primer peaje de Güacara, Bosco tomó un rosario colgado sobre el soporte del retrovisor y anunció que empezaríamos el viaje con el rezo del rosario. Yo me sorprendí, y por lo que conozco a Bosco, pensé que era en broma, pero en breves segundos me dí cuenta que la cosa era en serio, cuando demostraba conocer en orden y correctamente los misterios doloros. Aún así, quise demostrarlo, y al finalizar el primer misterio, le sugerí al grupo una breve interrupción, porque a Luis se le había olvidado el “Ave María” y solo decía: “um, uuuu, mmmmmm..........amén” y había que recordársela para que rezaran bien. Todos nos reimos, pero a partir de ese momento, con mucho recogimiento y respeto, elevamos nuestras súplicas a Dios, a Marucha, Tio Moto, a mi papá y a mamá para que hiciéramos buen viaje, todo lo cual, se cumplio fiel y cabalmente hasta el regreso de cada uno a su casa.
Bosco nos sugirió que constituyéramos un pequeño fondo común, para que cubriéramos los gastos del viaje, tales como gasolina, comidas, etc., y agilizar y compartir de esta manera, los pagos que se fueran presentando en el trayecto. Se formó una caja chica de Bs. 400.000,oo, y por decisión de los tres, Bosco, Magdyell y Luis, me desiganron la administración del mismo y la función de enfermero de Luis [3], además de “cronista y fotógrafo” del viaje por decisión voluntaria y personal. Rápidamente, a las 7:38 a.m. estrené la caja chica con un pago de Bs. 3.000,oo por concepto de gasolina en la estación de servicios de Las Morochas, en la Encrucijada de la autopista regional del centro, via esta que continuamos hasta el distribuidor Los Totumos que constituye la salida hacia Los Valles del Tuy, a las 8:55 a.m. En tan solo 5 minutos de recorrido pasábamos frente al nuevo terminal de color “rojo rojito” de pasasajeros del Instituto Autónomo de Ferrocarriles de Venezuela (IAFE) en las afueras de Charallave. Desde la autopista se le ve impresionante por sus dimensiones y movimiento de pasajeros que se dirigen a la ciudad de
Caracas en un tramo de 41 Km de longitud. A los 4 minutos siguientes entrábamos a la
pujante población más importante de los Valles del Tuy: Charallave.


Terminal de pasajeros del IAFE ++En las afueras de Charallave ++ Vistas parciales del Parque Nacional de Guatopo

Bosco buscaba sin mucha dificultad la dirección de la extensión de la Universidad Experimental Politécnica Antonio José de Sucre (UNEXPO), a donde debía entregar unas placas de reconocimiento en un acto académico que se celebraba en dicha casa de estudios, por encargo de la prof. Sonia Pérez, quien es directora nacional de la Oficina Central de Cultura y Extensión de la Universidad Nacional Experimental Politécnica Antonio José de Sucre.
Una vez en el estacionamiento de la UNEXPO, Bosco se bajó y llevó la caja con las placas. Yo aproveché el momento y me bajé para estirarme un poco y me confundí en los pasillos con profesores y estudiantes que se dirigían al recinto del acto. Me di cuenta por lo que se comentaba en ese momento que reinaba mucho nerviosismo porque “no habían llegado las placas que traía una comisión de profesores y técnicos que se trasladaban desde Barquisimeto a La Gran Sabana”. Llegó rápidamente Bosco gritanto “que una vez entregadas las placas, ahora sí empezaba nuestro viaje”, y nos montamos en el carro para continuar de inmediato el largo viaje que nos esperaba, saliendo via Santa Teresa.
No habíamos salido de Charallave, cuando pasamos frente a un Mc. Donald y Luis le pidió el favor a Bosco que se detuviera a fin de comprar hielo para conservar su insulina. Bosco no le hizo caso hasta pasar por una licorería, donde se compró con fondos de la caja chica hielo, cafés, frescos y algunas chucherías para el viaje.

Eran las 9:57 a.m. cuando pasamos por Calibio, Cartanal, El Tejo y Santa Teresa del Tuy que está a 18 minutos de Charallave. No entramos a la población para evadir el tráfico del centro y nos incorporamos de inmediato a la vía que conduce al Parque Nacional de Güatopo, decretado el 28 de marzo de 1958, con una extensión de 122.464 ha. y ubicado en la región montañosa de la Serranía del Interior, entre Santa Teresa del Tuy (estado Miranda) y Altagracia de Orituco (estado Guárico), considerado el centro suplidor de agua potable para la Gran Caracas. La vista de toda esta región es maravillosa, con su selva tropical, con abundante humedad, árboles gigantescos, helechos inmensos y frondosos al borde de la carretera que siempre bordea el rio Tuy y sus afluentes. Lamentablemente la vía esta seriamente dañada y conté aproximadamente 4 peajes de miembros de la comunidad en extrema situación de penuria recolectando algo a expensas de los transeuntes para su subsistencia. Llegamos al empalme de la autopista Petare-Oriente, a la altura de aragüita, donde termina dicha autopista y comienza la carretera a oriente. Pasamos de largo, sin entrar, a Caucagua, la población emblemática de nuestra familia Sarratud. Pasamos por San Rafael a las 11:19 a.m., por Pacheco a las 11:29 a.m., por el puente sobre el rio Tuy a las 11:38 a.m., por el caño Méndez a las 11:43 a.m., y finalmente en esta etapa, a El Güapo a las 11:52 a.m., donde hicimos parada para consumir una cachapas, ración de cochino fito, queso de mano, y Magdyell y yo una cervecita bien fria. Bosco cuando maneja no prueba ningún tipo de bebida alcohólica, además, en condiciones normales, trata de mntener siempre una velocidad constante de 110 Km/h, y se abrocha su cinturón de seguridad/, aún en distancias cortas. Nuevamente la caja chica funcionó para cancelar el almuerzo.

Reiniciamos el camino a las 12:27 p.m. después de llenar el tanque de gasolina del carro. Pasamos por Machurucuto a las 12:47 p.m. y por Boca de Uchire a la 1:06 p.m., donde se revisó la presión de los cauchos del carro. Al continuar viaje pasamos una serie de caserios pequeños no indicados en los mapas viales, tales como Boca de Chávez, Punto Lindo, Güanape, hasta llegar al peaje de la autopista nor-oriente, lamentable y tristemente hay que reconocer que esta autopista está en pésimas coindiciones. Pasamos frente a Clarines a la 1:55 p.m., por la Mediana, por Píritu a la 1:58 p.m., por Jóse a las 2:16 p.m. y a la entrada hacia Barcelona a las 2:27 p.m., de donde nos dirigimos al distribuidor de la autopista hacia el sur, para pasar por el peaje Los Potocos a las 2:33 p.m.
Mientras tanto Luis recibía la primera llamada por su celular desde San Felipe. Se trataba de que Marihemyl le preguntaba a su papá dónde había dejado el maiz de las gallinas. Bosco decía en voz alta, como para que Marihemyl oyera: “Dejen disfrutar a Luis de su viaje”. Al continuar el viaje recibió Luis su segunda llamada. Esta vez Marihemyl le preguntaba a su papá “dónde había dejado las gallinas, porque en ningún rincón del corral las veía”. Bosco, manejando y todo, le pidió el celular para hablar y le recalcó a Marihemyl que dejara disfrutar del viaje a su papá [4].
Siguiendo el rumbo que traíamos por la autopista, alas 2:54 p.m. llegamos al distribuidor que accede a Tejero y a Maturín, a las 3:01 p.m. pasábamos por frente a San Mateo, a las 3:22 frente a Aragua de Barcelona y Oviedo, a las 3:27 p.m. frente a Buena Vista, a las 3:35 frente a Cantaura y Chamariapo, donde se da inicio a la autopista Cantaura-El Tigre, a donde llegamos a las 4:09 p.m. En esta importante población de los llanos nos detuvimos un rato, más para descansar que para alguna otra cosa, conocimos por fuera el parque “Oficina Nº 1”, donde operó el primer pozo petrolero en el oriente venezolano, y donde el escrito Miguel Otero Silva se inspiró para escribir su novela Oficina Nº 1. Tomamos café, frescos, hicimos uso de los baños, y ya para las 5:05 p.m., estábamos saliendo de El Tigre.

En el siguiente trayecto del viaje pasamos por el Yucal, y por el peaje Los Melones a las 5:29 p.m., por La Viuda a las 5:36 p.m. y a La Soledad a las 6:14 p.m. En plena hora crepuscular pasamos el puente sobre el tranquilo y soberbio rio Orinoco, entre La Soledad y Ciudad Bolívar, con una espléndida vista del disco solar y sus amarillentos rayos cayendo sobre los perfiles ensombrecidos de las colinas ribereñas del rio y sobre las aguas del rio matizadas entre color plata y naranja crepuscular. Ya pasado el puente, el clima

Puente sobre el tranquilo y soberbio rio Orinoco    +++   Los protagonistas: El profesor, la sobrina, el maestro, el cronista y la botella.

crepuscular había pasado, y casi ya oscuro pasamos por el Paseo Orinoco, donde mucha gente circula alegre y animadamente a esa hora al finalizar un día de faena, y a continuación por las riberas de las lagunas Los Francos y El Medio, hasta llegar al hotel Valentina en la Av. Maracay Nº 55. Bosco previamente había reservado dos habitaciones con dos camas cada una de ellas. Después de instalarnos Bosco y Magdyell en una habitación y Luis y mi persona en la otra, me estrené en calidad de enfermero al inyectarle a Luis 5 cc de insulina, seguidamente, nos ducharnos y cambiamos de ropa, sintiéndos así más aliviados tras 12 horas de viaje, nos dirigimos al área de comedor del hotel y nos sentamos los 4 en una mesita para vaciar media botella de etiqueta negra, acompañada con una muy buena y reconfortante parrilla. Entre bromas, chistes y tragos llegamos a la conclusión de que todos tenemos culillos en nuestras relaciones de vida, a excepción de Bosco. Los gastos se cubrieron parte de la caja chica, y parte de Bosco.

SEGUNDA JORNADA

De Ciudad Bolívar a Los Rápidos de Kamoiran, miércoles 13/06/2007

Todos amanecimos descansados, fresquecitos y animados ante una nueva jornada. Empacamos y montamos nuestro equipaje en la grand vitara de Bosco, pero el maletero estaba tan repleto, que al abrir la compuerta se venían todas las maletas, bolsas y coroticos sueltos, como una de esas cajitas de sorpresa para asustar a la gente con resorte, que cuando se abren salta un gusano de plástico.
Partimos de un kiosco de desayuno con dirección a Ciudad Guayana a las 7:52 a.m., pasando por Angosturita, por el distribuidor Santa Fe a las 8:20 a.m. y por la entrada a la casa del Padre Pio a las 8:23 a.m. Durante el trayecto de la autopista Ciudad Bolívar-Ciudad Guayana, como de costumbre, Bosco inició el reso de Santo Rosario bajo la advocación de los misterios gloriosos por ser día miércoles, con la ventaja de que Luis ya se había recordado de las estrofas del Ave María, y a continuación ya finalizado, nos encontrábamos frente a sitios de poca relevancia, tales como La Ceiba y otros, pero súbitamente, el viajero se encuentra con una vista impresionante del puente Orinoquia a las afueras de la entrada a Ciudad Guayana. En este corto trayecto se pasa consecutivamente por los siguientes distribuidores: salida al Guri y Ciudad Piar, distribuidor Planta Sidor, distribuidor Plan IV Sidor, Distribuidor Planta Norte Sidor, Distribuidor Alcasa,

Ciudad Guayana: Centro comercial   ++    Central Hidroeléctric Antonio José de Sucre en Macagua      ++      Perrera

Distribuidor Alcasa-Matanzas, distribuidor Alta Vista-San Felix, y finalmente, distribuidor El Guamo.
Nos dirigimos al centro de Ciudad Guayana, entramos a un farmatodo, donde compramos chucherías, pilitas alcalinas y algunas medicinas personales. Notamos mucho tráfico en la ciudad, impresionándonos la cantidad y tamaño de sus centros comerciales, como así mismo, el orden, la limpieza y el urbanismo ejemplares. Nos llamó la atención el transporte público proveniente de San Felix, consistente en camionetas pick-up techadas y atestadas de pasajeros como sardinas en lata, colgando algunos con medio cuerpo fuera de la unidad, popularmente denominadas “perreras”. Ya eran las 9:37 a.m. cuando salimos de esta atractiva ciudad.

A las 9:51 a.m. estábamos llegando al peaje hacia Upata, pasamos por Mamonales a las 10:03 a.m. (km 387), por el Valle Grulla a las 10:07 a.m. (Km 395), y a continuación nos encontramos con los siguientes puntos de referencia: El Descanso, Estatua del Gen. Piar [5] y el distribuidor Guasipati, en Upata, por donde pasamos al lado sin entrar las 10:14 a.m. Seguidamente tomamos la via en dirección a Guasipati y Tumeremo, no sin antes llenar nuevamente el tanque de gasolina, finalizando la operación a las 10:23 a.m. Después entramos al valle de Guasipati y pasamos por El Buey (413 Km), Manganeso a las 10:34 a.m., Santa María a las 10:47 a.m. En vista de que para ese momento veníamos sintonizando una de las miles de emisoras comunitarias de la región, en una de ellas entonaban las notas del alma llanera, por lo que Bosco le explicó a Luis que aún no habíamos llegado a nuestro destino de ese día, y que por el contrario, aún nos faltaban unos cuantos kilómetros más por recorrer. Siguiendo la ruta, pasamos por Guacamayo y Las Mureas a las 10:56 a.m., por La Mucura, donde se destacan muchos puestos de venta de queso telita, por Santa Rosa a las 11:23 a.m., por El Cintillo a las 11:27 (Km 485), lugar destacado por masiva venta de cachapas y chicharrones criollos al estilo de El Güapo, donde a Luis se le salía choreando la baba al saborear desde el carro las ventas de comida. Llegamos a la ciudad de Guasipati a las 11:40 a.m., donde nos detuvimos porque Bosco pasó por un telecajero del Banco Guayana. En esta población se encuentra el último punto

Joyería en el centro de El Callao   ++    Centro Misional Kariña    ++  Colegio de Fe y Alegria en Tumeremo.

donde operan oficinas públicas, registros y notarías, y a partir de aquí, escasean las agencias bancarias y estaciones de servicio de gasolina. Abandonamos la ciudad a las 11:55 a.m.

Era ya pleno medio día cuando llegamos a El Callao a las 12:08 p.m. En vista de que Bosco se iba a encontrar con las HH Hijas de N.S. de Güadalupe en Tumeremo y aún era temprano para la hora de entrevista, decició entrar a la población, dando una vuelta por el centro, donde descubrió una buena agencia del Banco de Venezuela, y donde me maravillé por la abundancia de joyerías seguidas unos tras otras en pleno centro, con mobiliario y vitrinas superiores a los negocios similares de Caracas cerca del palacio legislativo. Por información de los negociantes del lugar pudimos informarnos que el oro se cotizaba para el momento a Bs 70.000,oo/gr, precio este muy oscilante constantemente. Salimos de El Callao con dirección a Tumeremo. En este tramo, con la bravura del astro sol, el calor y la humedad sofocantes y reinantes en el medio ambiente, entre bromas y en serio, Bosco le hizo a Luis una terapia en torno a su problema diabético y la orientación médica que está recibiendo para su tratamiento, con muchos enfoques pesimistas que poco le ayudan a su actitud de respuesta frente a la enfermedad.

Lelgamos a Tumeremo cuando eran las 12:39 p.m. Intentamos llegar a Pozo Oscuro, donde se encontraban para ese momento las hermanas practicando catequesis, labor pastoral y social en beneficio de la comunidad indígena de los kariñas, pero debido al pésimo estado del camino de tierra, nos vimos obligados a esperarlas en el Colegio R. P. Ricardo Benedetti, por donde forzosamente debían de pasar en su retorno a la residencia las hermanas en Tumeremo. Una vez que ellas llegaron nos dirigimos encaravanos a su residencia, el Centro Misional de los Kariñas. Una vez recibidos con su altísima hospitalidad, Bosco obsequió a las hermanas algunas de las provisiones que traía desde Barquisimeto, recibiéndolas ellas con sumo gesto de agradecimiento y satisfacción. Tras resfrecarnos un poco, nos despedimos y salimos a volver llenar el tanque de gasolina, operación esta que culminaba a las 3:30 p.m., al salir de Tumeremo por Casa Blanca.
Pasamos por frente a El Dorado y por la entrada de la famosa penitenciaría nacional a las 3:56 p.m. Es interesante comentar que la carretera entre Ciudad Bolívar y Santa Elena de Uairén oficialmente tiene la denominación de “Troncal 10”, es producto de convenios internacionales con la República Federativa de Brasil, y el último tramo entre El Dorado y

Vistas del puente sobre el río Cuyuní.

Sta. Elena fue inaugurado en febrero de 1973 por los presidentes Rafael Caldera de Venezuela y Emilio Garrastrazu Médicci de Brasil, razón por la cual, El Dorado quedó ubicado como “Km 0”, y a partir de aquí, los siguientes lugares se señalizan sucesivamente en ascenso hacia Sta.  Elena. Por tal motivo San Isidro se conoce más con la denominación del 88 que por su propio nombre de santo, pero continuando con la narración del trayecto, al seguir la carretera, nos encontramos a un costado de la vía, de forma sorpresiva con el puente de hierro sobre el rio Cuyuní a las 4:19 p.m. [6]. Bosco nos informó que no quería decir nada hasta que llegáramos a este punto, pero que “estaba seguro que Juan Pablo tendría aquí un gran orgasmo sacando fotos”. En efecto, Bosco se apartó y tomé muchas fotos porque el puente fue construido por ingenieros franceses de la misma escuela de Eiffel. Esta obra de ingeniería es tan valiosa, que hace algunos años vino una comisión francesa a tratar de desmantelarlo y montarlo en suelo francés como muestra arquitectónica, pero nunca lograron los permisos requeridos para el traslado, quedándose a la vista de los turistas de la Gran Sabana. Este puente de hierro de una sola vía está en desuso porque al lado se construyó uno nuevo de doble via y de concreto armado y hormigón. Por cierto, estando encaramado en la baranda del puente como a metro y medio sobre el nivel del piso, para sacar mejor las fotografías, Bosco le dijo a Magdyell que “le preocupaba si se me caía la cámara a fondo del rio”, a lo cual, Magdyell le respondió: “No a mi no me preocupa la cámara, sino si se cae Juan Pablo”. En pleno orgasmo de fotos se me olvidó tomar la hora de salida desde este punto.

Proseguimos el viaje y llegamos a Sta. Teresita a las 4:29 p.m., a Warama a las 4:41 p.m., a Las Claritas a las 5:05 p.m., en medio de un pertinaz y torrencial aguacero alternado con suaves y cortas escampadas, y en medio de un cielo totalmente nublado que nos impedían contemplar los paisajes del entorno de la carretera. Nos aprovisionamos de hielo principalmente para la insulina de Luis, y secundariamente, para los frescos y bebidas, operación esta que duró 5 minutos. Continuando viaje, llegamos a San Isidro o Km 88 a las 5:32 p.m., más ocuro de lo normal por el mal tiempo que persistía en toda la zona. De inmediato entramos a la Sierra Lema, pasamos por la curva de la Piedra de La Virgen a las

Monumento al Soldado Pionero    ++     Rápidos de Kamoiran    +++   Posada turística de Kamoiran.


5:41 p.m., sin podernos bajar por el mal tiempo [7], y a continuación nos topábamos con el Salto El Danto a las 6:02, con la alcabala a 1.420 m.s.m. que constituye la máxima altura de Sierra Lema, y con el momumento al soldado pionero (km 136) a las 6:16 p.m. Esta plaza  dentro de  la Gran Sabana fue erigida para honrar a los ingenieros, oficiales y tropas del Servicio de Ingeniería Militar de las Fuerzas Armadas que construyeron la Troncal 10. Llegamos a la estación Apanwao y río Apanwao a las 6:20 p.m., al fuerte Luepa a las 6:22 p.m., a la entrada hacia Kavanayen a las 6:26 p.m. ya a oscuras. Aquí Bosco comentó que por la intensa lluvia que nos había acompañado no era prudente entrar a Kavanayen, pero de todas formas, si el resto del grupo, así lo deseaba, él estaría dispuesto a entrar. Como ya es un hábito, Bosco siempre prepara sus estadías o pernoctas durante sus viajes, informando o reservando con pocas horas de antelación al arribo del sitio seleccionado. En esta oportunidad ya había llamado a la Misión de Kavanayen informando que llegaríamos esa misma noche, con la intención de volver a llamar nuevamente para ponerlos al tanto de que por motivos de la lluvia no íbamos a entrar a Kavanayen esa misma tarde, lo que nunca pudo concretar debido al desperfecto de las comunicaciones en todo Kamoirán. Por decisión unánime se decidió que lo más prudente era no tomar a esa carretera de 72 Km, totalmente de tierra, con varios puentes de madera y angostos, con muy poca visibilidad y con el cansancio natural del largo viaje. Bosco decidió pernoctar en la posada turística de los Rápidos de Kamoirán, unos 14 km más adelante, a donde llegamos a las 6:49 p.m. Nos instalamos en dos habitaciones, de dos camas cada una, como de costumbre, Bosco y Magdyell en una de ellas, y Luis y mi persona en la otra. Después de una placentera y recconfortante ducha nos reunimos los 4 en una pequeña sala de estar donde jugamos la primera partida de dominó, sin terminar un macht empatado porque Luis se caía del sueño y no daba ya con las piedras acertadas para su compañera que era Magdyell. El ambiente era dominado por mucha neblina, y por supuesto, se sentía mucho frío, y en los ambientes externos de la posada el viento gélido soplaba con suma intensidad. En todas las áreas se sentía el sonido característico de la caída del río sobre su lecho de piedras dando un toque muy pecualiar a nuestra estancia en los Rápidos de Kamoirán.







[1] Entre ellos hay tres dialectos: arekuna, taurepan y kamakoto, pero en la Gran Sabana se habla una sola lengua, y más se diferencian por el tonillo que por la diferencia de palabras.
[2] Algunos de ellos: Wilmer, Karol, Aníbal, Victor, César, Franklin.
[3] Por problemas de salud, concretamente diábetes, Luis se debe inyectar 10 cc de insulina al levantarse.
[4]  Las expresiones frecuentes de Bosco durante todo el trayecto estan censuradas a todo lo largo de estas crónicas para dar cumplimiento a la ley resorte, de tal manera, que el texto mantenga un lenguaje tipo A, tema informativo tipo A, violencia 0, sexo tipo A, de producción independiente, apto para todo público (adultos, jóvenes y niños), especialmente respetuoso a todos aquello miembros de la vida religiosa.

[5] El Estado Bolívar tiene 11 municipios y en la jornada de este día llegamos a pasar por 8 municipios: Heres, Caroní, Piar, Padre Chien, Roscio, El Callao, Sifontes y La Gran Sabana. Los 3 municipios por los que no pasamos son: Cedeño, Sucre y Raúl Leoni. El momunento de Piar se encuentra en el municipio de mismo nombre.
[6] El río Cuyuní forma una cuenca hidrográfica independiente a la del río Orinoco. Tiene un recorrido de 618 Km, desemboca, igual que el Orinoco, en el mar Atlántico a través de la zona en reclamación por el estuario del río Esequibo.
[7] En este punto se entra al Parque Nacional Canaima, el cuarto más grande del mundo, creado por decreto ejecutivo Nº 770 de fecha 12/06/1962 bajo la presidencia de Rómulo Betancourt, con un área de 3.000.000 Ha, limitando al norte con la desembocadura del rio Antabare, al sur con la cabecera del río Arabopó, al este con la carretera Troncal 10, y al oeste con el río Caroní.